La palabra “Tanatología” proviene del Dios griego de la muerte Thanatos, en el imaginario griego sus hijos Hermes y Caronte eran los porteadores del muerto
para dulcificar su viaje. De allí que es la ciencia que se encarga de estudiar lo relacionado con la muerte y el morir. De esta forma el quehacer del tanatólogo es
ayudar a los enfermos incurables a tener una buena calidad de vida, lo que implica sentirse vivos, ayudándoles a aliviar el sufrimiento físico o moral, para que se
sientan comprendidos y amados, dulcificando su ruta final.

 

Una buena parte del quehacer del tanatólogo comprende a la familia que entra en crisis durante la enfermedad y/o la muerte de alguno de sus seres queridos, de
aquí la importancia de brindarles el apoyo necesario para canalizar el dolor y acompañarle en sus decisiones vitales antes y después de su pérdida (duelo).

  • 1